LA COSMÉTICA Y SUS PELIGROS

En los últimos años la cosmética natural ha ganado terreno a la convencional.
La tendencia de mercado impulsa a cuidar la piel de manera segura y natural y cada vez hay más personas que buscan productos de calidad biológica.
La cosmética natural respeta las funciones biológicas de la piel gracias a sus ingredientes y principios activos de origen natural. El resultado es una piel con un aspecto mucho más saludable.
Cuando hablamos de cosmética realmente natural, nos referimos a productos elaborados con materias primas procedentes de la agricultura biológica o de la recolección silvestre, aceites y extractos exclusivamente de origen vegetal, fórmulas exentas de parafinas, parabenes o siliconas y que no contienen colorantes, conservantes ni aromas sintéticos.

@ladymixtura ©
COMPONENTES A EVITAR

Los parabenos: son conservantes de largo espectro, y se sospecha que puedan ser cancerígenos. Existen estudios pero no a largo plazo. Provocan alergias, envejecimiento de la piel al sol, y su capacidad a penetrar dentro del organismo es tal que pueden interferir con receptores hormonales y perturbar nuestro equilibrio endocrino.

Los PEG y PPG: PEG-6, PEG-8,… La cifra indica el peso molecular del componente. Encontramos muchos PEG en cosméticos como agentes tensioactivos, detergentes, emulsificantes, revitalizantes o hidratantes para la piel. Su fabricación es muy contaminante, no biodegradable e inflamables, así que contaminan duramente el medioambiente. Contienen también muchas impurezas y materiales pesados, reconocidos como cancerígenos y alérgenos. Totalmente desaconsejado para pieles irritadas o cortadas.

EDTA: Disodium EDTA, Tetrasodium EDTA,… Utilizado como un estabilizante, el EDTA, interactuando con metales pesados, puede fijarse dentro del organismo. También contamina el agua a largo plazo ya que las estaciones de depuración con carbón no lo filtran.

Las siliconas: Dimeticona, Phenyl Trimethicone,… Las siliconas contaminan mucho el medio ambiente y desconocemos sus efectos a largo plazo. Además, utilizado en champús, la Dimeticona solo actúa como una funda sobre el cabello sin cuidarlo, como un paraguas. Para de utilizar tu champú si lleva siliconas, verás rápidamente la diferencia en tu pelo.

SLS: Sodium-laureth-sulfate o Sodium-lauryl-sulfate, el SLS es tan potente que solo se utilizaba en los productos de limpieza industrial; y está también en los champús… Un uso frecuente puede tener graves consecuencias (elimina la protección de la piel, debilita el cuero cabelludo, provoca alergias e irritaciones…).
El organismo también puede absorberlo y actúa como un perturbador hormonal, puede causar una bajada de fertilidad e incluso la menopausia. Se considera como cancerígeno para las mujeres y su uso está especialmente desaconsejado para niños.

El perfume: es una mezcla de varios productos, químicos o naturales. El problema es que el fabricante no está obligado a dar su composición. Pueden causar alergias o síntomas asmáticos. Es la segunda causa de alergias según los dermatólogos.

Los nitrosaminas: formados a base de los nitratos, fertilizantes. Cuando sustancias reaccionan entre ellas para formar nitrosaminas, una cadena peligrosa y potencialmente cancerígena se forma.

Formaldehído: Chlorphenesin, Chloroxylenol,… Estos componentes liberan de forma lenta y continua pequeñas cantidades de formaldehído usado como conservante. El formaldehído es conocido por ser cancerígeno, pudiendo causar irritaciones o alergias incluso con poca cantidad.

DEA: Cocamide DEA, Lauramide DEA,… Utilizados para ajustar el pH de los productos cosméticos, peligrosos cuando se hace un uso prolongado: irritaciones, nitrosaminas, cáncer de la piel…

Colorantes Azoicos: CI 19140, CI 17200,… Son derivados del alquitrán. Se sospecha que son cancerígenos y multiplican por 5 el riesgo de padecer cáncer de mama. Son potencialmente alérgenos y pueden causas dificultades de concentración en los niños.

El Methylisothiazolinone (o MIT): conservante autorizado hasta una concentración máxima de 0,01%, el MIT sustituye a los parabenos. Sin embargo, es seguramente más peligroso. Puede provocar alergias, irritaciones, eczema, hasta molestias respiratorias porque es muy volátil. Es reconocido por ser citotóxico (tóxico para las células del cuerpo).


Realmente, la solución a toda esta industria es leer cada etiqueta (y sí, ¡lo hacen pequeño para que no lo leas!), limitar la cantidad de cosméticos que utilizamos, e utilizar productos de calidad, con certificación ecológica.
Tienes el derecho de pedir la ficha de seguridad del producto a tu comercial, y en cualquier caso también a la empresa que lo fabrica directamente.
Estos tienen la obligación de darte todos los datos del producto.

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Comentarios

  1. Yo siempre he tenido mucho cuidado con el tipo de productos que uso para el cabello. Por eso cuando busqué peluquería en Valencia me aseguré que usaran productos naturales como en Espacio kibo

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